viernes, 6 de noviembre de 2015

En carne viva

¿Qué es lo que ha pasado? ¿Qué hace un, o mejor dicho, diez personas dirigiendo un país a un infierno -si es que aún no estamos en él-?
Aquellas personas capaces de hacer que una sociedad progrese prefieren quemarlas y preocuparse por su propia carne, rociándose agua bendita sin saber que, aunque el agua frene el fuego, no lo va a apagar, ni mucho menos un incendio.
Aquellas personas en las que todo un pueblo ha confiado, miran para sí mismos mientras su ciudad arde gracias a la llamarada de su propio mechero. Fomentando una sociedad pro-muerte ¿a dónde estamos yendo? Fomentando una sociedad sin valores ¿es de verdad este el futuro que buscamos? Fomentando la ignorancia ¿ciudadanos sin criterios? Fomentando la discriminación ¿es así como queremos vivir?

jueves, 5 de noviembre de 2015

Ojos azules

Que odio mirarte, porque sé que no te podré mantener la mirada. Y la bajaré al suelo. Y mi cabeza estará de fiesta celebrando que hubo un choque de miradas, sin llegar a captar que tan solo fue por pura coincidencia. Que él no sintió nada.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ojalá seas tú y nos dejemos de tonterías. Que huelo amor por todas partes menos en mi vida. Siento impotencia, ver cómo la vida pasa, el amor pasa (de largo)(y de mi) y no ser afortunada. Así que ya estoy cansada. Quiero ser egoísta y pensar en mi. Y en ti. Por esto, ojalá seas tú.
Porque injusticia es que tu y yo no estemos juntos.

martes, 3 de noviembre de 2015

Series de maldiciones

Sigo maldiciéndome por pensar que eras diferente a los demás. Que no vendrías y te irías sin decir adiós. Que no me dispararías en plena operación a corazón abierto.
Sigo maldiciéndome por ser tan ingenua de VOLVER a dejarte entrar en mi vida. Por utilizarme. Por reírte de mi.
Sigo maldiciéndome por cada mensaje enviado. Por cada una de mis sonrisas. Por cada minuto malgastado en ti. Por dedicarme a ti. Por ser tu juguete recreativo.
Sigo maldiciéndome por permitirte que me ilusionaras. Por destruirme. Por dejarme en la nada. Por desaparecer. Por hacerme sentir que te importaba. Por confiar en ti.
Sigo maldiciéndome porque rompiste no sólo mi corazón(difícil de arreglar, por cierto) sino también una amistad.
Sigo maldiciéndome por seguir pensando en ti y escribirte(una vez más). Por quererte y seguir haciéndolo. Por abrirme a ti. Por no poderte olvidar. 
Sigo maldiciéndome por pensar que algún día volverás.

lunes, 2 de noviembre de 2015

De nada

Me pregunto–cómo no– por aquellas personas cuyo interés es ser el mosquito nocturno que, en plena fase de sueño profundo, aparece en tu oreja emitiendo ese sonido tan molesto que todo el mundo conoce. Y es ahí donde quería llegar, “ese sonido molesto”, esas personas que sobran y, con tal de fastidiar, hacen todo lo posible por pronunciarse y hacerse hueco en tu vida.
No.
Repelentes de mosquitos venden en cualquier supermercado, no sé a qué esperas a comprar uno.


domingo, 1 de noviembre de 2015

sábado, 31 de octubre de 2015

Abre tu mente

Estoy tan enfadada contigo que podría atravesar los 600 km que nos separan para darte una bofetada.
Pasa un poco de corriente fría por tu ventana y la cierras sin más, sin tener en cuenta que es necesario ventilar y cambiar de aires. Vaya forma de demostrar que tampoco era para tanto. Que no merecía la pena luchar por mi(ni aunque sea un poquito). Que no me tomabas en serio.
Pero, ¿qué le voy a hacer yo? Si ya estoy acostumbrada a estas cosas.

Menos cinco

Existen intentos de poesía,
existen autores, compositores y pintores
pero, te aseguro, que sólo un escultor ha llegado a crear la obra más mágica de este mundo,
y esa,
eres tu.


viernes, 30 de octubre de 2015

Escuela de ternura

Soy una escritora con millones de amantes. Y este último, va por ti.

Acudo aquí como lo hacía en otros tiempos. Las circunstancias son diferentes, pero no las razones: te echo de menos.

Sé que exagero cuando digo que en menos de un día me calaste. Pero sé que no exagero cuando digo que me gustaría saber de ti, y conocer tu vida día a día.

Cual sabia, sé que hubo algo y que había de las dos partes. El ambiente lo favorecía y bendito que lo fue.

También sé que verte hablar a niños de algo tan importante para mi aceleró mi corazón y creó un sentimiento de la misma ternura de la que hablabas.

Sé que querías darme la mano. Y sé que yo también quería. Menos mal que el término imposible desapareció de tu cabeza y lograste ingeniártelas para contradecir al propio concepto. Y menudo ingenio.

Me gusta que quieras estar conmigo. Aguantar hasta el final solo para gastar hasta el último minuto conmigo. Y me gusta que me abraces, y que no te contengas.

También me gusta decirte que eres menor que yo. Y que tu me contradigas con argumentos propios de chicos de tu edad.

Pero lo que no me gusta es que ahora no sepa de ti. Porque sé que nos encontramos por algo y ahora no podemos volver a hacerlo. O sí.

Destino, lo dejo en tus manos.

martes, 13 de enero de 2015

Intentos de amor e intentos de poesía

Quizá pueda utilizarte
como forma de tortura,
pues lo único que haces es eso,
masacrarme.
El único fallo que le veo
es que ese tipo de dolor
está hecho sólo para mi,
pues eres el único
capaz de retorcerme el corazón
y que, mientras lo hagas,
me sonrías, sabiendo que esa
es mi debilidad.